Con·Ciencia y Energía

Aunque los caminos de la búsqueda son numerosos, la búsqueda es siempre la misma ~ Rumi

Categoría: Para reflexionar (página 1 de 8)

Cuando tú cambias, todo cambia

No vemos las cosas como son, las vemos como somos.

Imagina que no sabes que llevas puestas unas gafas, de esas de culo de botella. No lo sabes porque naciste con ellas. Nunca has mirado al mundo sin ellas, así que para ti, forman parte de ti.

Imagina que esas gafas tienen un filtro de color azul, y que estás con un amigo viendo un paisaje maravilloso. Tu amigo, que tampoco lo sabe, lleva puestas otras gafas. Las suyas. Todos tenemos unas. Él nació con el filtro de color amarillo.

Estáis los dos sentados a los pies de un valle precioso. Al fondo, se ve un lago cristalino, alimentado por un río que desciende desde unas imponentes montañas nevadas.

Respiras, y embriagad@ por el momento, le dices a tu amigo:

-Wow……qué maravilla. Qué lago tan increíble, tan….. azul… –

Tu amigo, alucinado, te dice:

-Azul??? Pero si es amarillo!!!, da grima!!. Esto tiene que estar contaminado por algún ácido o vete tú a saber qué!. Anda, vámonos ya!-

Esto, que es solo una metáfora, es el día a día de nuestras relaciones. Es nuestra forma de ver el mundo, a través de nuestras gafas, la que lo va creando.

Y al final, tu mundo, no es más que un reflejo de cómo tú lo ves.

Te voy a poner otro ejemplo.

La historia de Iris:

Cuando nació, su madre deseaba un niño, pero llegó ella.

Aunque igualmente su madre la quisiera por encima de todas las cosas, ya desde que estaba en su vientre, ella recibió todo tipo de información emocional y energética y cuando llegó al mundo, se encontró con que no era lo que esperaban. Sorpresa!

Estaban esperando que fuera otra cosa. Así se creó su herida de rechazo.

Iris, para compensar aquel “incidente” intentó de todas las maneras posibles, hacer todo lo que esperaban de ella, sin cuestionar si eso era verdaderamente lo que ella deseaba. Aún era demasiado pequeñita para comprender estos conceptos.

Unos años después, llegó su ansiado hermanito. De pronto su madre ya no le prestaba toda la atención. Ya no la “sentía”. El dolor por sentirse “abandonada” fue tan grande, que se “desconectó” de ella, para protegerse, y no volver a sentir una traición así.

Además, se creó unas murallas mágicas de protección, de hormigón armado y de acero valyrio… Esto en realidad lo hizo sin ser consciente de que lo estaba haciendo. Estas semillas de rechazo, abandono y traición, fueron germinando con los años.

www.energizate.netCrecieron unos brotes que se fueron enraizando hacia dentro y alrededor, tejiendo una madeja. Fueron cubriendo todo el corazón, y todo el cuerpo en general, y salían por sus ojos creando lo que empezaron a ser sus gafas de pasta.

Iris veía el mundo a través de ese filtro. Cada vez que ella percibía que alguien a quien se sentía unida, se “desconectaba” de ella, ella se sentía terriblemente abandonada, rechazada y traicionada.

Y en realidad la otra persona no le estaba haciendo nada. La otra persona a lo mejor ese día lo que quería era estar con otra gente, o hacer otras cosas.

Pero Iris veía el mundo como ella era. Y ella tenía mucho dolor.

Como el universo es maravilloso, a lo largo de su vida, estas situaciones de abandono, rechazo y traición se fueron sucediendo una y otra vez, en un intento por hacerle ver, que tenía una profunda herida, tapada con acero valyrio, rejas de hierro galáctico y todo encofrado con hormigón armado.

Así es imposible que una herida se cure. No eran los demás quienes le hacían daño. Los demás sólo le recordaban su dolor. Su herida.Era ella misma quien lo veía todo distorsionado.

Todo era un drama. Estaba totalmente sometida al color con el que sus gafas de pasta le mostraban los acontecimientos de su Vida. Hasta que un día, por fin, se dio cuenta!!!!!!!

Empezó a notar un peso por encima de su pequeña nariz, y se llevó allí la mano, percatándose de esas gafas de pasta.

Anda!!!!!!!!!!!!!!!!! ¿Y esto qué hace aquí????????? Y entonces, como por arte de Magia, comprendió lo que había estado pasando durante tantos años.

Encuentra el Centro de tu propio laberinto

Encuentra el Centro de tu propio laberinto

Tuvo la suerte de tener una experiencia mística, en la que le mostraron cómo se ve el mundo sin gafas. Ese momento de Satori fue tan revelador, que se prometió hacer todo lo que fuera necesario para poder Volver a Ver, sin gafas!.

Además, como ya había comprendido por qué sufría tanto y el origen de su dolor, la Vida, que es maravillosamente sabia, ya no tenía que seguir insistiendo con esas lecciones de rechazo, abandono y traición trayéndole esas experiencias.

Ya le había quedado claro, se había hecho Consciente. Ahora, sólo había que ponerse manos a la obra. Ir podando poco a poco la madeja. Ir tirando poco a poco los muros. Y mantener la guardia en todo momento, porque la inercia de seguir viendo del color que se veía, es muy fuerte, y tomar conciencia no es suficiente.

Al cambiar ella, todo cambió. Porque cuando tú cambias, todo cambia.

Este es sólo un cuento. Pero hay multitud de ellos. Tantas heridas, tantas combinaciones como personas hay en el mundo.

¿Estás dispuesto a deshacer tu madeja?

Te aseguro que ver sin gafas es lo más maravilloso que te puede pasar en la vida.

Como continuación a mi entrada, os enlazo con un vídeo de Borja Vilaseca que habla precisamente de esto y que me encanta, por la sencillez y el sentido del humor con el que explica las cosas.

Un abrazo!

Lorena

ATAJOS ESPIRITUALES

Robert Augustus Masters

Robert Augustus Masters

Hace unos años leí “La evasión espiritual” de Robert Augustus Masters. Además de reirme muchísimo, porque está cargado de sentido del humor, me hizo reflexionar a cerca de verdades como templos. La evasión espiritual (el uso de creencias espirituales para evitar tener que tratar con sentimientos dolorodos, heridas no resueltas y necesidades de desarrollo) se halla tan generalizada que pasa muy desapercibida.

Los alegatos utilizados para escudarse tras ella son dignos de monólogo del club de la comedia. No tenéis más que hacerle llegar el artículo a alguno de vuestros conocidos “reconocidos” escapistas, y meter las palomitas en el microondas … ¿He dicho microondas???? .Noooooooooo!!!!!!!!!!!!!! horror!!!!!!!!!!! en el microondas NOOOOOOO. Mejor las hacéis al modo artesanal, en un cazo con aceite de oliva de primera presión en frío. Esto es de primero de conciencia.

Bromas aparte, ayer me llegó esta entrada de Bo Heimann, del blog Dharma en Español (abajo cito la fuente). Resume muy bien el libro de Masters. Y tú? Te estás escapando?:

En su libro Spiritual Bypassing, Robert Masters hace una importante llamada de atención a todas las personas con inclinaciones espirituales. Es una llamada de atención que suena a verdad y está en consonancia con lo que siempre han enseñado los auténticos maestros budistas: no pienses que puedes saltar directamente a la parte de arriba de la escalera.

Robert Masters señala una serie de rasgos poco saludables que podrían derivarse de un adiestramiento espiritual no guiado y sin base: capacidad excesiva para el desapego, centrarse solo en el pensamiento positivo, miedo al enfado y bondad artificial, descuidar las emociones, dificultades para poner límites, falta de interés en un verdadero trabajo psicoterapéutico, una inteligencia intelectual muy alejada de la inteligencia emocional y moral, centrarse en lo absoluto más que en lo relativo y personal, e ideas un tanto exageradas sobre el propio nivel cognitivo.

¿Les suena alguna alarma? ¿Pueden decir que están completamente libres de estos rasgos? Todos los maestros auténticos de

Bo Heimann

Bo Heimann

quienes he tenido el lujo de recibir enseñanzas han subrayado siempre que tenemos que trabajar de dentro hacia afuera. Con el concepto de atajo, Masters describe cómo muchas de las personas supuestamente espirituales están saltándose el imprescindible desarrollo psicológico y lo compara con ser izado hasta la cima de la montaña en helicóptero. Terminamos sin una base segura o firme. Nuestra visión es inmerecida y no está respaldada desde el interior, sino que ha sido comprada y lograda sin el adecuado trabajo de base. Si queremos ser realmente libres, tenemos que recorrer todo el camino hasta la cima.

En su libro, Masters señala varias formas en las que tendemos a usar la espiritualidad como vía de escape para insensibilizarnos. Primero, señala el hecho de que no hay atajos fáciles, aunque parece que más de un maestro y escuela espiritual contemporáneos así lo creen. Como suele decirse, solo tenemos que estar presentes en el ahora.

Como indica Masters, lo que ocurre sin embargo es que no muchos somos capaces de aceptar que estamos tratando de llegar a la cima de la montaña haciendo trampas. En nuestra opinión, es de lo más sensato evitar los temas difíciles y no emplear demasiada energía durante ese tiempo. Nos gustan los grandes avances cognitivos y la visión desde la cima de la montaña. No disfrutamos de los pasos pequeños, de la práctica diaria, de estudiar un año entero o del riguroso trabajo psicoterapéutico necesario para llegar hasta allí arriba sin un helicóptero. Debería ser, por supuesto, indoloro, ¿no? Así, la engañosa idea de un atajo termina siendo un callejón sin salida. Masters dice que nos gustaría creer que podemos hacerlo todo en la mitad de tiempo.

En segundo lugar, Masters señala que hay un positivismo exagerado para el que los ambientes espirituales son un gran caldo de cultivo. Lo cierto es que la mayoría de nosotros estamos controlados periódicamente por el miedo, el enfado, los celos, el dolor, etc., lo que ha pasado a etiquetarse como emociones negativas. Por tanto, no las aceptamos. Y como no podemos contener esos sentimientos, evitamos tratar con ellos.

En aras de la espiritualidad, ocultamos nuestras partes oscuras en las sombras. Quizá estamos trabajando mentalmente con ellas. Hacemos algo de yoga, sin comprometernos, sobre una alfombrilla de goma o meditamos un poco. Masters compara esto con chapotear en el lado poco profundo de la piscina. Por desgracia, nos engañamos pensando que este tipo de trabajo puede crear realmente un cambio duradero.

El verdadero trabajo terapéutico y el verdadero trabajo espiritual, como el auténtico budismo, se hace en la parte honda de la piscina. El budismo es como zambullirnos en la inmensidad del océano. Según Masters, el trabajo auténtico es muy, muy duro y peligroso; y tiene razón. No es un proceso agradable, ordenado, sino un asunto enrevesado y sucio que implica el cuerpo, las emociones y el conocimiento cognitivo.

Masters dice que la aversión o el enfado —una de las cinco kleshas— están especialmente expuestos a una enorme cultura de eliminación; la gente espiritual nunca se enfada, ¿no? Sin embargo, ¿no es el enfado lo que nos hace decir no a las relaciones y circunstancias poco saludables? Según Masters, quienes reconocemos nuestro enfado y podemos expresarlo de un modo respetuoso, tanto hacia los demás como hacia nosotros mismos, somos quienes en última instancia estamos en mejores condiciones de perdonar el enfado de los demás. Cuando contenemos nuestro enfado y nos comportamos como si nunca nos enfadásemos de verdad, lo llevamos dentro como una herida sangrante. Los sentimientos de pena, vergüenza, miedo, soledad, etc. tampoco gozan de buena reputación entre muchas personas espirituales.

Otro dogma en los círculos espirituales que Masters señala es la idea de que todos nos comportamos lo mejor posible y tenemos básicamente intenciones positivas. Esto podría significar que tenemos muchas dificultades para poner unos límites saludables, a pesar de que podría ser muy evidente que nos están faltando al respeto. Puede que dejemos que los demás abusen de nosotros demasiado tiempo debido a la idea equivocada de que deberíamos ser siempre bondadosos y compasivos. Esta compasión excesiva y equivocada hacia los demás apenas se distingue de la falta de respeto y de compasión hacia uno mismo.

Masters nos llama adictos a la armonía, básicamente debido al miedo. Este miedo no es sólo miedo al enfrentamiento, sino también miedo a no parecer una persona espiritual recta y buena. De este modo, permitimos que continúen indefinidamente patrones y relaciones poco saludables. Además, si no somos capaces de decir no con poder y propósito, nuestro se convierte en algo veleidoso y débil.

Otro problema es el de la trascendencia. Masters dice que hay una delgada línea que separa lo que podemos llamar trascendencia adecuada de significado espiritual y una disociación poco saludable de las emociones, los rasgos de personalidad y los traumas, que son cosas que no nos gustan. El enfoque saludable es trascender y aceptar el sufrimiento y reconocer las equivocaciones y los errores de las cualidades negativas que queremos dejar atrás. La huida y la evitación son la trascendencia poco saludable. Masters lo llama disociación vestida de ropajes santos. Cuando experimentamos dolor y tristeza, o decepción por la falta de respeto de nuestra pareja, el atajo espiritual consiste en elevarse por encima de eso para dejar de sentirlo, en lugar de permitirnos sentir y expresar las emociones que están allí. Según Masters, en el peor de los casos, el resultado combina la falta de conexión con el cuerpo y con la tierra.

Masters quiere que también seamos conscientes de la popular moda de la no dualidad: «Todo es uno y todo está bien. No hace falta que hagas nada, no hace falta que cambies nada, simplemente permanece allí en el ahora. Aprende a no identificarte con tus limitadoras historias sobre ti mismo. Date cuenta de que todo es unidad. ¡Y sé libre!» ¡Es tan sencillo! Masters siente solamente respeto hacia la doctrina como tal, y coincido con él, que se expone como la tarea sencilla que es.

Lo que Masters sugiere es que somos libres y que siempre lo hemos sido, pero hemos olvidado nuestra auténtica naturaleza. Por desgracia, preferimos que nuestro plan personal no incluya trabajo que hacer; como si de repente no tuviéramos dificultades con la ansiedad, el enfado, la codicia, la vergüenza, etc. Las enseñanzas no duales son peligrosas por el riesgo inminente de que reneguemos de nuestra humanidad, nuestras emociones y nuestro cuerpo. Este centrarse erróneamente en lo absoluto, en que no hay personalidad, cuerpo ni historia, desembocará a menudo en una huida intelectual de la vida cotidiana y el desarrollo personal.

El libro de Masters es un golpe bastante duro al ambiente espiritual. Es una llamada para que nos tomemos nuestra vida y a nosotros mismos realmente en serio, como han hecho siempre todos los auténticos maestros budistas. Según Masters, los atajos espirituales nos separan de nuestro dolor y de nuestros problemas personales, que por tanto se quedan sin resolver.

Jung www.energizate.net

Extraído de Bo Heimann, Freeing Your Mind — an introduction to Mindfulness and basic Buddhist philosophy. Texto original en inglés publicado el 9.12.15 en Levekunst.

Spiritual Bypassing está traducido al castellano por Anna Renau Bahima para Ediciones Vesica Piscis: La evasión espiritual: cuando la espiritualidad nos desconecta de lo que realmente importa.

Fuente:

Atajos espirituales || Bo Heimann

Abrazos!

Lorena S.

El estado natural de Uno

El descubrimiento de que está absolutamente bien ser tal y como soy – como YO SOY – tiene que ser actualizado a través del redescubrimiento y de más redescubrimiento y de más redescubrimiento, hasta que todos los rastros de falsedad y esfuerzo, todo sentido de haber conseguido algo, se desvanezca.

Hasta que se haya convertido en un diario vivir ordinario, como lo que siempre fue, de hecho: El estado natural de Uno.

– Douglas Harding

Está bien no saber……

Está bien no saber.

Admitir que no sabes es estar alineado con tu verdadera naturaleza, con este misterio que abarca absolutamente todo y que llamamos vida.

Contempla la asombrosa maravilla de este momento.

Observa cómo la mente trata de aterrizar en algún sitio o llegar a una conclusión. La mente sólo está haciendo lo mejor que puede, sin embargo, nunca podrá entender con claridad porque lo que eres como vida es infinito e indefinible. Hay muchísima alegría en el no saber.

Cuando las preguntas y las conclusiones se disuelven, la claridad se redescubre.

– Nic Higham

 

¿Estás preparado para perder tu mundo?

energizate.netHay un poema muy famoso escrito por el tercer patriarca Zen, Seng-ts’an, llamado Ming Hsin-Hsin, que se traduce como Versos en una Mente de Fe. En este poema Seng-ts’an escribe estas líneas:

“No busques la verdad; solamente deja de albergar opiniones”.

Este es un cambio de rumbo en la forma en que la mayoría de la gente va a tratar de realizar la verdad absoluta. La mayoría de las personas buscan la verdad, pero Seng-ts’an dice que no busques la verdad. Esto suena muy extraño. ¿Cómo vas a encontrar la verdad si no la buscas? ¿Cómo vas a encontrar la felicidad si no la buscas? ¿Cómo vas a encontrar a Dios si no buscas a Dios? Todo el mundo parece estar buscando algo. En la espiritualidad la búsqueda es algo muy honrado y respetado, y aquí viene Seng-ts’an diciendo no buscar.

La razón por la que Seng-ts’an dice no buscar es porque la verdad, o la realidad, no es algo objetivo. La verdad no es algo que está “ahí afuera”. No es algo que se encuentra como un objeto de percepción o como una experiencia temporal. La realidad no está ni dentro ni fuera de ti.

Tanto el “afuera” como el “adentro” no es la cuestión. Ambos erran el blanco porque fuera y dentro son construcciones conceptuales sin ninguna realidad inherente. Se trata simplemente de puntos de referencia abstractos. Incluso palabras como “tú”, “usted”, o “yo”, “mí”, no son más que puntos de referencia conceptual que existen sólo en la mente. Tales conceptos pueden tener un valor práctico en la vida diaria, pero cuando se asumen como ciertos distorsionan la percepción y crean una realidad virtual, o lo que en el Oriente se llama el mundo del samsara.

Seng-ts’an era un viejo maestro zen astuto. Él veía las cosas a través del ojo de la iluminación y era íntimamente consciente de cómo la mente condicionada se engaña a sí misma en búsquedas falsas y callejones sin salida. Él sabía que la búsqueda de la verdad, o de la realidad, es tan tonto como un perro pensando que debe perseguir su cola para alcanzar su cola. El perro ya tiene plena posesión de su cola desde el principio. Además, una vez que el perro agarra la cola, tendrá que soltarla para que funcione. Así que incluso si fueras a buscar la verdad a través del entendimiento, tendrás que soltarla en algún momento para que funcione.

Pero aún así, cualquier verdad que se alcanzase a través del entendimiento no es la verdad real, porque desde el principio esa verdad sería un objeto y por lo tanto no es real.

Con el fin de buscar, primero debes tener una idea, un ideal, o una imagen, de lo que estás buscando. Esa idea puede ni siquiera ser muy consciente o muy clara, pero tiene que estar ahí para que la busques. Al ser una idea no puede ser real. Es por eso que Seng-ts’an dice “solamente deja de albergar opiniones”. Por opiniones quiere decir ideas, ideales, creencias e imágenes, así como las opiniones personales. Esto parece fácil, pero rara vez es tan fácil como parece. Seng-ts’an no está diciendo que nunca debas tener pensamientos en tu cabeza, está diciendo que no albergues pensamientos en tu cabeza. Albergar implica un apego emocional y aferrarse a ello.

Cuando albergas algo, le das un valor porque crees que es real o porque define quién te crees que eres.

Este albergar pensamientos y opiniones es lo que hace prosperar al falso yo. Es de lo que el falso yo está hecho. Cuando te das cuenta de que ninguna de tus ideas acerca de la verdad son verdaderas, es una conmoción para tu sistema. Es un golpe inesperado para el buscador y la búsqueda.

meditación energizate.netLa tarea de cualquier práctica espiritual provechosa es por consiguiente desmantelar ese albergar pensamientos, opiniones e ideas que constituyen el falso yo, el yo que está buscando. Esta es la verdadera tarea de la meditación y la indagación. A través de la meditación podemos llegar a ver que lo único que nos hace sufrir es nuestra propia mente.

Sentarse en silencio revela que la mente no es nada más que pensamientos condicionados que surgen espontáneamente en la conciencia.

A través de albergar estos pensamientos, y tomarlos como reales y relevantes, creamos imágenes internas de uno mismo, los demás y el mundo. Entonces vivimos en estas imágenes como si fueran reales. Ser capturado por estas imágenes es vivir en una realidad virtual e ilusoria.

A través de la observación de la naturaleza ilusoria del pensamiento sin resistirse a él, podemos empezar a cuestionar e indagar en las subyacentes estructuras de creencias que lo sustentan. Estas estructuras de creencias son las que forman nuestros apegos emocionales al falso yo y al mundo que nuestra mente crea.

Es por eso que a veces pregunto a la gente: “¿Estás preparado para perder tu mundo?” Ya que el verdadero despertar no cabe en el mundo que te imaginas o el yo que te imaginas que eres. La realidad no es algo que integras en tu visión personal de las cosas.

La realidad es la vida sin tus historias, ideas y creencias distorsionadas.

Es unidad perfecta, libre de todos los puntos de referencia, sin ningún lugar para estar y nada a que agarrarse. Nunca ha sido hablada, nunca ha sido escrita, nunca ha sido imaginada. No está oculta, sino a plena vista. Deja de albergar opiniones y aparecerá ante tus propios ojos.

Namaste!

Lorena

Adyashanti
 Fuente: Adyashanti.org

La herida de la Madre

¿Por qué es esencial para las mujeres sanar la herida de la Madre?

la herida de la madre www.energizate.netMuchas personas no saben que el aspecto fundamental del empoderamiento femenino tiene que ver con la herida de la madre.

Las dificultades y los desafíos que representa la relación entre madres e hijas son enormes y generalizados, pero no se habla abiertamente sobre ellas. Ese tabú de hablar sobre el dolor de la madre herida, mantiene la herida en un lugar oculto, en la sombra, fuera de la vista.

Qué es exactamente la herida de la madre?

La herida de la madre, es el dolor de ser mujer, transmitido a través de generaciones de mujeres en las culturas patriarcales. E incluye los mecanismos de afrontamiento disfuncionales que se utilizan para procesar ese dolor.

La herida de la madre incluye el dolor de:

– La comparación: No sentirse suficiente o digna
– La vergüenza: Que consiste en esa sensación profunda, de fondo, de que hay algo que no está bien en ti.
– La atenuación: Sentir que debes seguir siendo pequeña para ser amada
– Una sensación persistente de culpa por querer más de lo que tienes

La herida de la madre se manifiesta como:

– No estar experimentando tu verdadero SER al completo, por el miedo de que los demás puedan sentirse amenazados.
– Tener una alta tolerancia al mal trato de los demás
– Tendencia al cuidado emocional
– Sensación competitiva con otras mujeres
– Auto-sabotaje
– Ser demasiado rígida y dominante
– Trastornos alimenticios, depresión y adicciones

En nuestra cultura patriarcal y dominada por los hombres, las mujeres están condicionadas a sentirse inferiores, no merecedoras o dignas. Este sentimiento de inferioridad se ha internalizado y transmitido a través de incontables generaciones de mujeres “inferiores”.

El ambiente cultural de la opresión femenina pone a las hijas en conflicto

Si una hija internaliza las creencias subconscientes de su madre (que son formas sutiles de “No soy lo suficientemente buena”), la hija contará con la aprobación de su madre, pero tendrá un sentimiento subconsciente de haberse traicionado a sí misma y a su potencial.

Sin embargo, si no internaliza las creencias inconscientes de su madre en sus propias limitaciones, sino que afirma su propio poder y potencial, es consciente de que su madre inconscientemente puede ver esto como un rechazo personal, y la hija no quiere correr el riesgo de perder el amor y la aprobación de su madre, por lo que la internalización de estas creencias inconscientes limitantes, son una forma de lealtad y supervivencia emocional para la hija.

la herida de la madre www.energizate.netPuede que una mujer sienta que es peligroso desarrollar todo su potencial ya que puede significar arriesgar algún tipo de rechazo por parte de su madre.

Esto se debe a que la hija puede sentir inconscientemente que su empoderamiento completo puede desencadenar la tristeza de la madre o la rabia por haber tenido que renunciar a partes de sí misma en su propia vida.
Su compasión por su madre, su deseo de agradarla, y el miedo al conflicto puede acabar convenciéndola de que es más seguro hacerse “pequeña”.

Una objeción común al enfrentar la herida de la madre es “Deja que el pasado se quede en el pasado.” Sin embargo, nunca realmente nunca escapamos o enterramos el pasado. Vive en el presente como los obstáculos y desafíos que enfrentamos todos los días. Si evitamos tratar el dolor asociado con una de las relaciones más primarias y fundamentales en nuestras vidas, nos falta una oportunidad crucial para descubrir la verdad de lo que somos y de vivir esa verdad con autenticidad y alegría.

Estereotipos que perpetúan la herida de la madre:

– “Con todo lo que tu madre hizo por tí”!! (Te dirán otros)
– “Mi madre sacrifica tanto por mí.  Sería tan egoísta por mi parte hacer lo que ella no pudo. No quiero que se sienta mal.”
– “Le debo lealtad a mi madre por encima de todo. Si la enfado pensará que no la valoro.”

La hija puede experimentar miedo a expresar todo su potencial por el temor a dejar a su madre detrás. Puede sentir que su madre se siente amenazada por sus sueños o ambiciones. Puede temer despertar sentimientos incómodos en su madre, como rabia o envidia. Por lo general, todo esto es subconsciente y no reconocido o algo de lo que no habla.

pagala herida de la madre www.energizate.netTodos hemos sentido el dolor que nuestras madres llevan. Y todos sospechamos que de alguna manera, somos culpables de ese dolor. Ahí radica la culpa. Esto puede observarse claramente en niños con un desarrollo cognitivo limitado, que se sienten culpables de todas las cosas. Si no reconocemos esta creencia inconsciente cuando somos adultos, acabaremos arrastrándola, y limitándonos mucho a consecuencia de ello.

La verdad es que ningún niño puede salvar a su madre

Ningún sacrificio que haga una hija, será suficiente para compensar el alto precio que su madre pudo haber tenido que pagar o por las pérdidas que ha acumulado a lo largo de los años, simplemente por ser mujer y madre en esta cultura.

Y, sin embargo, esto es lo que hacen muchas mujeres por sus madres desde muy pequeñitas: Inconscientemente tomar la decisión de no abandonar o traicionar a sus madres por ser “demasiado exitosas”, “demasiado inteligentes” o “demasiado aventureras”

Muchos de nosotros confundimos ser leales a nuestras madres con ser leales a sus heridas, y por tanto, cómplices de nuestra propia opresión.

Estas dinámicas son muy inconscientes y operan en un continuo. Incluso las relaciones madre / hija más saludables y de apoyo pueden tener esta dinámica hasta cierto punto, en virtud de simplemente ser mujer en esta sociedad. Y para las hijas que tienen madres con problemas graves como adicciones, enfermedad mental, etc. el impacto puede ser muy perjudicial e insidioso.

Las madres deben asumir la responsabilidad y llorar sus pérdidas.

Ser madre en nuestra sociedad es indeciblemente difícil. He oído a muchas mujeres decir “Nunca nadie te dice lo difícil que es” o “Nada te prepara para cuando llegas a casa con tu bebé y te das cuenta de lo que se pide de ti.” Nuestra cultura, es muy dura para las madres, ofrece muy poco apoyo y muchas están criando a sus hijos solas.

la herida de la madre www.energizate.netMensajes no verbales de nuestra sociedad hacia las madres:

– Si la maternidad es difícil, es por tu culpa.
– La culpa es tuya si no eres un súper-humano.
– Hay “madres naturales” para quien la maternidad es fácil. Si no eres una de ellas, es porque algo va profundamente mal dentro de ti.
– Se supone que debes ser capaz de manejar todo con facilidad: tener hijos bien educados, ser sexualmente atractiva, tener una carrera exitosa, y un matrimonio sólido.

Para las madres que de hecho han sacrificado tanto para tener hijos en nuestra cultura, verdaderamente puede sentirse como un rechazo que tu propio hijo sobrepase los sueños y lo que creíste posible para ti. Puede haber una sensación de sentirse en deuda, que crea que tiene derechos sobre ellos, o que necesite ser validada por ellos, lo que puede convertirse en una sutil pero poderosa forma de manipulación. Esta dinámica puede causar que la próxima generación de hijas se mantengan “pequeñas”, “inferiores” para que las madres puedan continuar sintiéndose validadas y su identidad como madre reafirmada, una identidad que ha supuesto mucho sacrificio a cambio de muy poco reconocimiento.
Las madres pueden proyectar inconscientemente una profunda ira hacia sus hijos de forma sutil. Sin embargo, la rabia no es realmente hacia los niños. La rabia es hacia la sociedad patriarcal que exige a las mujeres sacrificarse y agotarse completamente a sí mismas con el fin de ser madres.

Y para un niño que necesita a su madre, sacrificarse a si misma en un esfuerzo por aliviar de alguna manera el dolor de su madre es a menudo una decisión subconsciente que se toma muy temprano en la vida y que no se descubre como la causa de muchos problemas subyacentes hasta mucho más tarde, cuando sea adulto.

La herida de la madre existe porque no hay un lugar seguro para las madres en el que puedan procesar la rabia por los sacrificios que la sociedad les ha exigido. Y debido a que las hijas aún inconscientemente temen el rechazo de la elección de no hacer esos mismos sacrificios como las generaciones anteriores.

Dado que no existe un lugar seguro en el que expresar esa rabia, se acaba proyectando de manera inconsciente sobre los hijos. Una hija es un objetivo muy potente para la furia de la madre porque la hija aún no ha tenido que renunciar a su personalidad para experimentar la maternidad. La hija puede recordarle a la madre su potencial no-vivido. Y si esa hija se siente lo suficientemente digna como para rechazar algunos de los mandatos patriarcales con los que la madre ha tenido que tragar, es muy fácil entonces que pueda desencadenar esa rabia subterránea de su madre.

1390715_740167189la herida de la madre www.energizate.netPor supuesto, la mayoría de las madres quieren lo mejor para sus hijas. Sin embargo, si una madre no se ha ocupado de su propio dolor o no ha llegado a un acuerdo con los sacrificios que ha tenido que hacer, el apoyo hacia su hija puede acabar mezclado con restos de mensajes que sutilmente le inculquen vergüenza, culpa u obligación. Y pueden filtrarse en las situaciones más benignas, por lo general en algún tipo de crítica o en alguna forma de intentar atraer admiración hacia la madre. Por lo general, no es tanto lo que se dice, sino más bien la energía con la que se dice lo que puede llevar resentimiento oculto.

La manera que tiene la madre, de evitar proyectar su ira hacia su hija, de transmitirle la herida de la madre, es que se sumerja completamente en su dolor y llore sus propias pérdidas. Esto es fundamental para asegurarse de que no está utilizando a su hija como su principal soporte emocional.

Las madres tienen que llorar todo aquello a lo que han tenido que renunciar, lo que quiso, pero nunca tendrá, lo que sus hijos no les dan ni les darán, y lo injusto que esta situación pueda parecerle. A pesar de lo injusto que esto pueda parecer, no es responsabilidad de la hija reparar ni compensar las pérdidas de la madre, ni sentirse obligada a sacrificarse de la misma manera. Para una madre, hacer esto es un gesto de tremenda fuerza, valor e integridad, y muchas de ellas necesitan apoyo en este proceso.
Las madres liberan sus hijas cuando conscientemente procesan su propio dolor sin hacerlo un problema de su hija. De esta manera, las madres liberan a sus hijas, de modo que puedan perseguir sus sueños sin culpa, vergüenza o sentido de obligación.

Cuando las madres, sin saberlo, hacen que sus hijas se sientan responsables de sus pérdidas y de compartir su dolor, se crea una relación disfuncional, que refuerza la creencia de la hija de que no es digna de perseguir sus sueños. Y esto refuerza el sentimiento de que, de alguna manera, ella es culpable del dolor de su madre. Esta relación puede bloquear a la hija en muchísimos aspectos.
Para las hijas que crecen en una cultura patriarcal, hay una sensación de tener que elegir entre estar empoderadas o ser amadas.

la herida de la madre www.energizate.netLa mayoría de ellas deciden ser amadas en lugar de empoderadas, porque hay una ominosa sensación de que estar totalmente capacitadas y dueñas de su poder puede causar una grave pérdida del amor de las personas importantes en sus vidas, en concreto sus madres. Así que las mujeres se hacen pequeñas, renuncian a su poder, e inconscientemente transmiten esta herida a la siguiente generación.

Como mujer, hay una sensación vaga pero poderosa de que su empoderamiento dañará sus relaciones. Y a las mujeres se les enseña a valorar las relaciones sobre todo lo demás. Nos aferramos a las migajas de nuestras relaciones, mientras que nuestras almas anhelan profundamente cumplir nuestro potencial.

Nuestras relaciones nunca, jamás podrán sustituir el hambre de vivir nuestras vidas plenamente.

La dinámica de poder que domina la relación madre / hija es un tema tabú y el origen de la herida de la madre.

Mucho de esto pasa a la clandestinidad debido a los muchos tabúes y estereotipos sobre la maternidad en esta cultura:
– Las madres siempre están alimentando y amando
– Las madres nunca deben sentirse enfadadas o resentidas con sus hijas
– Se supone que madres e hijas son las mejores amigas.

El estereotipo de “Todas las madres deben amar a todo el tiempo” despoja a las mujeres de su plena humanidad. Puesto que no se les da permiso para ser seres humanos completos, la sociedad se siente justificada para no proporcionar el pleno respeto, apoyo y recursos a las madres.
Pero lo cierto, es que las madres son seres humanos, y todas tienen momentos en los que no son afectuosas. De hecho, hay madres que pasan así la mayor parte del tiempo, ya sea debido a una adicción, enfermedad mental etc.…. Hasta que no estemos dispuestas a enfrentar estas realidades incómodas, la herida de la madre permanecerá en la sombra y se perpetuará por generaciones.
Todos somos víctimas del patriarcado en cierto grado. Nos lo hemos tenido que tragar para poder sobrevivir en esta cultura. Cuando estamos preparados para hacerle frente plenamente en nosotros mismos, también lo enfrentamos en los demás, incluyendo a nuestras madres.
Esta puede ser una de las situaciones más desgarradoras que tengamos que enfrentar jamás. Pero a menos que estemos dispuestos a hacerlo, a menos que estemos dispuestos a sanar la herida de la madre, estaremos pagando un precio muy alto por la ilusión, la paz y el empoderamiento.

la herida de la madre www.energizate.netCuál es el coste de no sanar la herida de la madre?

El coste es vivir tu vida indefinidamente con:

-Una sensación vaga y persistente de que “Hay algo mal en mí”
– Nunca creer en tu potencial por miedo al fracaso o la desaprobación
– Tener límites débiles y un sentido no muy claro de lo que eres
– No sentirte digna o capaz de crear lo que realmente deseas en tu vida
-No sentirte lo suficientemente segura como para ocupar un espacio y expresar tu verdad
– Una vida en la que nunca “Tentarás a la suerte”
– Auto-sabotaje cuando te encuentras cerca de avanzar o tener éxito
– Esperar siempre inconscientemente por la aprobación de la madre antes de manifestar aspectos de tu vida.

Qué relación hay entre la herida de la madre y lo divino femenino?

Se habla mucho en la actualidad sobre “lo divino femenino”, y ser una mujer “despierta”. Pero la realidad es que no podemos ser fuente del poder de lo divino femenino si antes no hemos abordado los lugares dentro de nosotras donde nos hemos sentido desterrados y exiliados de Lo Femenino.

2b955c938b5la herida de la madre www.energizate.netSeamos realistas: Nuestro primer encuentro con la Diosa, fue con nuestras madres.

Hasta que no tengamos el coraje de romper el tabú y enfrentar el dolor que hemos experimentado en relación con nuestras madres, la divinidad femenina seguirá siendo una leyenda, otra cuento de hadas, una fantasía en la que una madre nos rescata, una madre que nunca llega. Esto nos mantiene en la inmadurez espiritual. Tenemos que separar la madre humana del arquetipo con el fin de ser las verdaderas portadoras de esta energía.

Tenemos que de-construir las estructuras defectuosas dentro de nosotras antes de que podamos construir nuevas estructuras para sostenerla. Hasta que no hagamos esto seguiremos atrapadas en una especie de limbo donde nuestro empoderamiento es de corta duración y la única explicación de nuestra situación que parece tener sentido, es culparnos a nosotras mismas.

Si evitamos reconocer el impacto tan grande del dolor de nuestra madre en nuestras vidas, seguiremos siendo, de algún modo, niñas.

Recuperar tu poder plenamente requiere mirar nuestra relación con nuestras madres y tener el valor de separar nuestras creencias individuales, y nuestros propios valores, de los pensamientos de ella. Requiere sentir el dolor que supone tener que presenciar el dolor que nuestras madres padecieron y procesar nuestro propio dolor, como resultado de ello.
Esto es verdaderamente difícil, pero es el comienzo de la verdadera libertad.

Una vez que sentimos el dolor, este puede ser transformado y dejará de crear obstáculos en nuestras vidas.

la herida de la madre www.energizate.netQué pasa entonces cuando las mujeres sanan la herida de la madre?

Según vamos sanando esta herida, la dinámica de poder se va resolviendo progresivamente, porque las mujeres dejan de exigirse unas a otras seguir siendo “pequeñas” para aliviar su propio dolor. El dolor de vivir en el patriarcado deja de ser tabú. No tenemos que fingir y ocultar detrás de falsas máscaras que ocultan nuestro dolor bajo una fachada de esfuerzo que lo mantiene todo unido.

El dolor puede ser visto como legítimo, abrazado, procesado e integrado y finalmente transformado en sabiduría y poder.
Una vez que las mujeres procesan cada vez más el dolor de esta herida, pueden crear lugares seguros para expresar la verdad de su dolor y recibir el apoyo necesario. Madres e hijas podrán comunicarse entre sí sin temor a que la verdad de sus sentimientos rompa su relación. El dolor ya no tiene que pasar a la clandestinidad y la sombra, donde se manifiesta como manipulación, competencia y auto-odio. Nuestro dolor puede convertirse en amor, un amor que se manifiesta en forma feroz, como el apoyo de unos a otros y una auto aceptación profunda, liberándonos para ser auténticamente valientes, creativas y plenas.

Cuando sanamos la herida de la madre, nos hacemos conscientes del impacto tan poderoso que una madre tiene en la vida de su hija, especialmente en la primera infancia, cuando hija y madre son todavía una sola unidad. Nuestras madres constituyen los cimientos sobre los que nos construimos: nuestras creencias comienzan como sus creencias, nuestros hábitos empiezan como sus hábitos. Mucho de esto es tan inconsciente que apenas es perceptible.

la herida de la madre www.energizate.netLa herida de la madre, no es en última instancia, tu madre. Se trata de abrazarte a ti misma, y de abrazar tus dones sin vergüenza.

Nos dirigimos a la herida de la madre, ya que es una parte crítica de la autorrealización y de decir SÍ a ser las poderosas y potentes mujeres que estamos llamadas a ser. Sanar la herida de la madre es en última instancia, un reconocimiento y un homenaje a los cimientos que nuestras madres crearon en nosotras, de manera que podamos enfocarnos en crear nuestras vidas de la manera que verdaderamente deseamos y somos capaces.

Beneficios de sanar la herida de la madre:

– Fluimos mejor con nuestras emociones y las manejamos mejor al verlas como una fuente de sabiduría y de información.
– Creamos límites saludables que apoyan la realización de nuestro mayor SER.
– Desarrollamos una “madre interna” sólida, que nos proporciona el amor incondicional, el apoyo y el consuelo a sus partes más inmaduras.
– Nos reconocemos capaces. Tenemos la sensación de que todo es posible, nos abrimos a los milagros y a todas las cosas buenas.
-Estamos en contacto permanente con nuestra bondad interior y la capacidad de ponerla en todo lo que hacemos.
– Experimentamos una profunda compasión por nosotras mismas y por las demás personas.

– Dejas de tomarte tan en serio. Ya no necesitas la validación externa para sentirte bien. Ya no necesitas ponerte a prueba ante los demás.
– Confías en queergizate.net la vida te proporciona todo lo que necesitas
– Te sientes mucho más segura y experimentas la libertad de ser tú misma y ….mucho más!!

A medida que nos involucramos en este proceso de sanación, quitamos lentamente la espesa niebla de proyección que nos mantiene retenidas y podemos ver con más claridad, y apreciarnos y querernos a nosotras mismas. Ya no cargamos con el dolor de nuestra madre que nos mantiene pequeñas y sin poder.
Podemos emerger con confianza en nuestras propias vidas, con la energía y la vitalidad para crear lo que deseamos sin vergüenza ni culpa, pero con pasión, poder, alegría, confianza y amor.

En todo ser humano, la primera herida en el corazón está en el lugar de la madre, en lo femenino. A través del proceso de sanar esta herida, nuestro corazón pasa gradualmente de una actitud defensiva y del miedo, a experimentar niveles superiores de amor y que nos conecta con el corazón divino de la Vida misma.

Desde ahí, nos conectamos con el corazón arquetípico colectivo que vive en todos los seres, y somos portadores y transmisores de la verdadera compasión y el amor que el mundo necesita en este momento. La herida de la madre es en realidad una oportunidad y una iniciación a la divinidad femenina. Por esto es tan importante para las mujeres sanar esta herida: Su sanación personal y re-conexión con el corazón de la vida, por medio de lo femenino, afecta al conjunto y apoya nuestra evolución colectiva.

(Fuente: “Sanando la herida de la madre”. Bethany Webster)

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