Con·Ciencia y Energía

Aunque los caminos de la búsqueda son numerosos, la búsqueda es siempre la misma ~ Rumi

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La sanación energética afecta a la expresión Génica

Eso dicen científicos del IONS (Institute Of Noetic Science). Como yo lo entiendo, parece un mecanismo epigenético.

Las investigaciones han sido llevadas a cabo por el Dr. Garret Yount, y su colaborador el Dr. Dawson Iglesia, a través de técnicas de EFT conocidas como “Técnicas de Liberación emocional”  y han visto que estas tienen efectos sobre la bioquímica y la expresión génica.

EFT es una técnica no invasiva que utiliza elementos de la terapia cognitiva y la terapia de exposición, y los combina con la acupresión. Está considerada una modalidad de sanación energética.

www.energizate.netEn su primer estudio, Yount e Iglesia observaron el efecto de las EFT en la bioquímica del estrés (si sí, y fue publicado en el NCBI: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22986277).

Compararon los niveles de cortisol ( o hidrocortisona,  una hormona producida por la glándula suprarrenal como respuesta al estrés) en 3 grupos de sujetos diferentes: Un grupo recibió terapia de conversación, otro grupo recibió EFT, y el último, tan solo descansó.

Tras analizar los resultados, vieron que tanto la ansiedad como la depresión disminuyeron significativamente más en el grupo de EFT. Los niveles de cortisol también se redujeron significativamente.

En base a estos resultados, decidieron dar un paso más en la investigación, y explorar si la EFT podía afectar a la expresión de un grupo de genes asociados con el trastorno de estrés post-traumático (TEPT).

El mes pasado publicaron un artículo con la primera evidencia que apoya esto: http://ahp.sagepub.com/content/early/2016/08/11/0890117116661154.abstract.

Y así fue. Los síntomas de TEPT se redujeron significativamente en el grupo tratado con EFT, y después de sólo 10 sesiones de EFT todos los veteranos estaban libres de trastorno por estrés postraumático clínicamente diagnosticado…..

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Además, al comparar los niveles de expresión de genes  antes y después del período de intervención,  Yount e Iglesia encontraron expresión diferencial significativa de seis de ellos, incluyendo algunos que activan el sistema inmune y otros que inhiben procesos inflamatorios.

Traducción: Tras las sesiones de EFT, los sujetos experimentaron que su sistema inmunológico mejoraba, y manifestaban menos inflamación.

……..Vaya,vaya…….¿Qué está pasando aquí?

Apenas conocemos nada de los mecanismos epigenéticos. Bueno, más que “nada”, sólo estamos empezando a conocer qué nivel de afectación tienen. A través de qué mecanismos específicos actúan.

Se sabe que el entorno, el medio ambiente, la comida, nuestro estado de ánimo, (nuestras emociones) o las enfermedades, son factores epigenéticos:

Tienen la capacidad de activar o desactivar microRNAs, (u otros mecanismos epigenéticos), que actúan como interruptores para la expresión o inhibición de genes.

Genes que pueden tener que ver con la expresión de enfermedades….con la supervivencia celular…. con la juventud…..con……

Y a estos dos señores les ha dado por la EFT, pero yo estoy absolutamente convencida que otras técnicas  como la meditación o sistemas basados en resonancia energética como la homeopatía, sin ir más lejos, obtendrían similares resultados (si no mejores).

Extrapolable a cualquier otra.

Nuestra mente….

¿Nuestra Conciencia no sería el mecanismo epigenético más potente que existe?

La epigenética comienza a disolver las líneas entre Ciencia y Espiritualidad….

Cada vez más cerca!

Lorena

Dejarse ir

En cada momento podemos elegir, desde nuestro amor propio, dejar de lado cualquier cosa que no nos esté sirviendo. Que no nos esté ayudando. Soltar.Incluso si es sólo por unos momentos.

A veces en el proceso de despertar, esto se convierte en una necesidad absoluta y es una de las áreas donde el ego se resiste más. Pero la realidad es que podemos hacerlo.  Momento a momento podemos dejar ir el miedo, la resistencia, la duda, el juicio, la ira, la distorsión.

El pasado, las estrategias agotadas y viejas. Las versiones obsoletas de nosotros mismos.

Podemos dejar de lado los patrones arcaicos de pensamiento que siguen definiendo quienes  creíamos que éramos. Dejamos ir. Nos reactualizamos. Avanzamos.

A veces, nos desprendemos de grandes bloques de experiencia y avanzamos 100 pasos, sólo para parecer  que hemos retrocedido 400. Así soltamos las ideas preconcebidas de nuestra mente, que nos dice que nuestro proceso debe ser lineal.  Dejamos de lado los “debería”, los “tengo que” . Nos desintegramos y volvemos hacia delante de nuevo.

Dejarse ir en lo nuevo es otra cara del proceso.  Podemos optar por dejarnos  ir a nuevas versiones de nosotros mismos, nuevas versiones de la realidad y nuevas versiones de las personas que nos rodean.

Podemos dejarnos irConciencia y energia en la expansión, en la respiración profunda, en la sensación, en el impulso que nos guía.

Dejarnos  ir hacia nuevos conocimientos y comportamientos. Hacia una manera más sinérgica de Ser.

Dejarnos ir hacia lo desconocido. Dejarnos ir y relajarnos, a menudo, es lo único que vamos a poder hacer.

Abandonarnos. Rendirnos. Tal cual. Permitirnos, en presencia y en una conciencia mucho más amplia.

Dejarnos ir a tientas, a través, en vez de forzar o tratar de entender todo esto. Dejarnos ir en esta nueva actualización, tras actualización, tras actualización. Soltar la cuerda. Soltar la mano. Dejarnos ir en la incertidumbre, en el caos

Dejarnos ir en nuevas y mejores formas de utilizar nuestros sentidos. En los cambios de nuestro cuerpo mientras se adapta a las nuevas versiones de nosotros mismos.

Dejarnos ir en el amor propio, que empieza a sentirse tan bien. De hecho, hay mucho de esto en abandonarse al proceso. Y, cuando todo se vuelva absolutamente agotador, abandonémonos en el auto-cuidado, en el sueño, porque a veces, aquí es donde más dejamos ir…. Y confiar. Confiar. Que es por ahí. Siempre es por ahí.

Estás justo donde tienes que estar.

Lorena

Cuando tú cambias, todo cambia

No vemos las cosas como son, las vemos como somos.

Imagina que no sabes que llevas puestas unas gafas, de esas de culo de botella. No lo sabes porque naciste con ellas. Nunca has mirado al mundo sin ellas, así que para ti, forman parte de ti.

Imagina que esas gafas tienen un filtro de color azul, y que estás con un amigo viendo un paisaje maravilloso. Tu amigo, que tampoco lo sabe, lleva puestas otras gafas. Las suyas. Todos tenemos unas. Él nació con el filtro de color amarillo.

Estáis los dos sentados a los pies de un valle precioso. Al fondo, se ve un lago cristalino, alimentado por un río que desciende desde unas imponentes montañas nevadas.

Respiras, y embriagad@ por el momento, le dices a tu amigo:

-Wow……qué maravilla. Qué lago tan increíble, tan….. azul… –

Tu amigo, alucinado, te dice:

-Azul??? Pero si es amarillo!!!, da grima!!. Esto tiene que estar contaminado por algún ácido o vete tú a saber qué!. Anda, vámonos ya!-

Esto, que es solo una metáfora, es el día a día de nuestras relaciones. Es nuestra forma de ver el mundo, a través de nuestras gafas, la que lo va creando.

Y al final, tu mundo, no es más que un reflejo de cómo tú lo ves.

Te voy a poner otro ejemplo.

La historia de Iris:

Cuando nació, su madre deseaba un niño, pero llegó ella.

Aunque igualmente su madre la quisiera por encima de todas las cosas, ya desde que estaba en su vientre, ella recibió todo tipo de información emocional y energética y cuando llegó al mundo, se encontró con que no era lo que esperaban. Sorpresa!

Estaban esperando que fuera otra cosa. Así se creó su herida de rechazo.

Iris, para compensar aquel “incidente” intentó de todas las maneras posibles, hacer todo lo que esperaban de ella, sin cuestionar si eso era verdaderamente lo que ella deseaba. Aún era demasiado pequeñita para comprender estos conceptos.

Unos años después, llegó su ansiado hermanito. De pronto su madre ya no le prestaba toda la atención. Ya no la “sentía”. El dolor por sentirse “abandonada” fue tan grande, que se “desconectó” de ella, para protegerse, y no volver a sentir una traición así.

Además, se creó unas murallas mágicas de protección, de hormigón armado y de acero valyrio… Esto en realidad lo hizo sin ser consciente de que lo estaba haciendo. Estas semillas de rechazo, abandono y traición, fueron germinando con los años.

www.energizate.netCrecieron unos brotes que se fueron enraizando hacia dentro y alrededor, tejiendo una madeja. Fueron cubriendo todo el corazón, y todo el cuerpo en general, y salían por sus ojos creando lo que empezaron a ser sus gafas de pasta.

Iris veía el mundo a través de ese filtro. Cada vez que ella percibía que alguien a quien se sentía unida, se “desconectaba” de ella, ella se sentía terriblemente abandonada, rechazada y traicionada.

Y en realidad la otra persona no le estaba haciendo nada. La otra persona a lo mejor ese día lo que quería era estar con otra gente, o hacer otras cosas.

Pero Iris veía el mundo como ella era. Y ella tenía mucho dolor.

Como el universo es maravilloso, a lo largo de su vida, estas situaciones de abandono, rechazo y traición se fueron sucediendo una y otra vez, en un intento por hacerle ver, que tenía una profunda herida, tapada con acero valyrio, rejas de hierro galáctico y todo encofrado con hormigón armado.

Así es imposible que una herida se cure. No eran los demás quienes le hacían daño. Los demás sólo le recordaban su dolor. Su herida.Era ella misma quien lo veía todo distorsionado.

Todo era un drama. Estaba totalmente sometida al color con el que sus gafas de pasta le mostraban los acontecimientos de su Vida. Hasta que un día, por fin, se dio cuenta!!!!!!!

Empezó a notar un peso por encima de su pequeña nariz, y se llevó allí la mano, percatándose de esas gafas de pasta.

Anda!!!!!!!!!!!!!!!!! ¿Y esto qué hace aquí????????? Y entonces, como por arte de Magia, comprendió lo que había estado pasando durante tantos años.

Encuentra el Centro de tu propio laberinto

Encuentra el Centro de tu propio laberinto

Tuvo la suerte de tener una experiencia mística, en la que le mostraron cómo se ve el mundo sin gafas. Ese momento de Satori fue tan revelador, que se prometió hacer todo lo que fuera necesario para poder Volver a Ver, sin gafas!.

Además, como ya había comprendido por qué sufría tanto y el origen de su dolor, la Vida, que es maravillosamente sabia, ya no tenía que seguir insistiendo con esas lecciones de rechazo, abandono y traición trayéndole esas experiencias.

Ya le había quedado claro, se había hecho Consciente. Ahora, sólo había que ponerse manos a la obra. Ir podando poco a poco la madeja. Ir tirando poco a poco los muros. Y mantener la guardia en todo momento, porque la inercia de seguir viendo del color que se veía, es muy fuerte, y tomar conciencia no es suficiente.

Al cambiar ella, todo cambió. Porque cuando tú cambias, todo cambia.

Este es sólo un cuento. Pero hay multitud de ellos. Tantas heridas, tantas combinaciones como personas hay en el mundo.

¿Estás dispuesto a deshacer tu madeja?

Te aseguro que ver sin gafas es lo más maravilloso que te puede pasar en la vida.

Como continuación a mi entrada, os enlazo con un vídeo de Borja Vilaseca que habla precisamente de esto y que me encanta, por la sencillez y el sentido del humor con el que explica las cosas.

Un abrazo!

Lorena

EL SIGNIFICADO DE LA ENFERMEDAD (Somatización e integración de la sombra)

La enfermedad es el esfuerzo que hace la naturaleza

para curar al hombre.” Carl Jung

Comprender la enfermedad como la voy a plantear a continuación puede resultar incómodo para las personas que la utilizan como excusa para evitar enfrentarse con su origen.

La industria farmacéutica y la medicina alopática  nos ofrecen  soluciones que cada vez nos parecen más de ciencia ficción. Y no digo que esté absolutamente en contra de sus avances, pero si es verdad que cada vez somos más los que nos replanteamos las cosas, desconfiamos y buscamos en otros métodos, antiguos o modernos, lo que a la medicina tradicional le falta: comprender al ser humano desde todos sus aspectos.

Ya he hablado en ocasiones anteriores del Cuerpo (como cuerpo físico) y la Conciencia. Basándome en esos conceptos, trataré de explicar cómo entiendo yo la enfermedad:

Enfermedad significa, la pérdida de una armonía o, también, el trastorno de un orden hasta ahora equilibrado (después veremos que, en realidad, contemplada desde otro punto de vista, la enfermedad es la instauración de un equilibrio).

“Ahora bien, la pérdida de armonía se produce en la conciencia, en el plano de la información, y en el cuerpo sólo se muestra (como síntoma o somatización). Por tanto, el cuerpo es el vehículo físico de la manifestación de todos los procesos y cambios que se producen en la conciencia. Si una persona sufre un desequilibrio en su conciencia, eso se manifestará en su cuerpo en forma de síntoma.”

El significado de la enfermedadTal y como yo lo veo, la enfermedad sería la manifestación en el cuerpo físico-etérico de la consecuencia de una o la acumulación de varias impregnaciones del cuerpo Astral (Samskara). La impactación en el físico de heridas o impregnaciones en el astral, (puedes leer esta entrada para comprender mejor estos conceptos. Próximamente profundizaré más en una nueva y simplificaré en esta).

La distinción entre «somático» y «psíquico» se refiere al plano en el que el síntoma se manifiesta, pero no sirve para ubicar la enfermedad. En realidad se trataría exclusivamente de síntomas que se manifiestan en el plano psíquico, es decir, en la conciencia de la persona.

Cuando en el cuerpo de una persona se manifiesta un síntoma, éste (más o menos) llama la atención interrumpiendo, con frecuencia de forma brusca, la continuidad de su vida diaria. Un síntoma es una señal que atrae atención e interés y suele impedir que tu vida continue de forma “normal”.

El síntoma te reclama, lo quieras o no. Es molesto, y nosotros no queremos ser molestados, enseguida tiramos de ibuprofeno:

– Me duele la cabeza
– Pues tómate “algo”.

La medicina, desde sus inicios lo que ha hecho es convencer  de que un síntoma es un hecho más o menos fortuito de origen meramente biológico. Siempre evitando la interpretación del síntoma.

Yo siempre pongo este ejemplo: Imagina que se te enciende una luz de avería en el salpicadero del coche. Imagina que llevas el coche al taller, y el mecánico, levanta el panel y saca la bombilla. Pues esto es lo que hace la medicina tradicional. Acabar con el síntoma. Muerto el perro, se acabó la rabia.  ¿Pero qué es lo que te estaba diciendo la luz???

Para poder comprender esto hay que dirigirse a zonas más profundas. La luz sólo quería avisarnos y hacer que nos preguntáramos qué ocurría….pues eso es lo que sucede en nuestro cuerpo. Y esto es lo que contempla la medicina holística o medicina integrativa: Comprender la enfermedad desde una perspectiva mucho más amplia. Comprender al ser en todas sus dimensiones: Física, emocional y espiritual o lo que es lo mismo: mente,cuerpo y espíritu. El ser humano no es una ecuación química. Es infinitamente más.

Lo que en nuestro cuerpo se manifiesta como síntoma es la expresión visible de un proceso invisible y con su señal pretende interrumpirnos, avisarnos de que algo no va bien y obligarnos a indagar. También en este caso, es una estupidez enfadarse con el síntoma y, absurdo, tratar de suprimirlo impidiendo su manifestación.

Lo que hay que eliminar no es el síntoma, sino la causa.

Tenemos que ir mucho más allá, pero la medicina es incapaz de dar este paso. ¿De qué sirve “acabar” con el síntoma, si la causa que lo origina sigue ahí?? ¿Cuántos tratamientos farmacológicos funcionan mientras se toman, y los síntomas siguen o vuelven en cuanto se dejan?? Cuántas “enfermedades” sencillamente, no se curan con ningún fármaco?? La enfermedad no está en el cuerpo, aunque se manifiesta a través de él.

Aún con todos los avances científicos conseguidos hasta el momento, el número de enfermos no ha disminuido ni en una fracción del 1%. Ahora hay tantos enfermos como ha habido siempre —aunque los síntomas sean otros—. Te lo pueden disfrazar como quieran, yo también se jugar con las estadísticas, me dedico a ello, pero esta es la cruda realidad. Investiga sobre ello tú mismo.

Resumiendo…

“La enfermedad es un estado, indica que la persona, en su conciencia, ha dejado de estar en orden o armonía. Esta pérdida del equilibrio interno se manifiesta en el cuerpo en forma de síntoma. El síntoma es la señal y porta información, nos dice que nosotros, como individuo, como ser dotado de alma, estamos enfermos, es decir, que hemos perdido el equilibrio de las fuerzas del alma. El síntoma nos informa de que algo falla. Denota un defecto, una falta. La conciencia ha reparado en que, para estar sanos, nos falta algo. Esta carencia se manifiesta en el cuerpo como síntoma. El síntoma es, pues, el aviso de que algo falta.”

El síntoma puede decirnos qué es lo que nos falta —pero para entenderlo tenemos que aprender su lenguaje. El lenguaje es psicosomático, es decir, sabe de la relación entre el cuerpo y la mente.

A continuación extraigo algunos fragmentos de un libro que me pareció fascinante y que cito al final de la entrada (“La enfermedad como camino”):

“Polaridad

La curación se produce exclusivamente desde una enfermedad transmutada, nunca desde un síntoma derrotado o extirpado, ya que la curación significa que el ser humano se hace más sano, más completo.
La curación se consigue incorporando lo que falta y no es posible sin una expansión de la conciencia. Enfermedad y curación son conceptos que pertenecen exclusivamente a la conciencia, por lo que no pueden aplicarse al cuerpo, pues un cuerpo no está enfermo ni sano. En él sólo se reflejan, en cada caso, estados de la conciencia.

La medicina se limita a adoptar medidas puramente funcionales que, como tales, no son ni buenas ni malas sino intervenciones viables en el plano material. En este plano la medicina puede ser asombrosamente buena; no se pueden condenar todos sus métodos.”

No se puede hablar de curación sin mencionar la polaridad y la sombra.

“La respiración da al ser humano la experiencia básica de polaridad. Inhalación y exhalación se alternan constante y rítmicamente. El ritmo que forman no es más que la continua alternancia de dos polos. El ritmo es el esquema básico de toda vida. Lo mismo nos dice la Física que afirma que todos los fenómenos pueden reducirse a oscilaciones. Si se destruye el ritmo se destruye la vida. La vida es ritmo. El que se niega a exhalar el aire no puede volver a inhalar. La inhalación depende de la exhalación y , sin su polo opuesto, no es posible.

Un polo, para su existencia, depende del otro polo. Si quitamos uno, desaparece también el otro. La electricidad se genera de la tensión establecida entre dos polos, si quitamos un polo, la electricidad desaparece.”

Para qué cuento todo esto? La enfermedad tiene mucho que ver con una pérdida de la polaridad, o mejor dicho, un desequilibrio entre la manifestación de ambos polos.

Es importante comprender la interdependencia de los dos polos y la imposibilidad de conservar un polo y suprimir el otro. Y a este imposible se orientan la mayoría de las actividades humanas: el individuo quiere la salud y combate la enfermedad, quiere mantener la paz y suprimir la guerra, quiere vivir y, para ello, vencer a la muerte. Es impresionante ver que, al cabo de un par de miles de años de infructuosos esfuerzos, los humanos siguen aferrados a sus conceptos. Cuando tratamos de alimentar uno de los polos, el polo opuesto crece en la misma proporción, sin que nosotros nos demos cuenta.

Precisamente la medicina nos da un buen ejemplo de ello: cuanto más se trabaja por la salud más prolifera la enfermedad. Si queremos plantearnos este problema de una manera nueva, es necesario adoptar la óptica polar. En todas nuestras consideraciones, tenemos que aprender a ver simultáneamente el polo opuesto. Nuestra mirada interior tiene que oscilar constantemente, para que podamos salir de la unilateralidad y adquirir la visión de conjunto.

Y qué es la sombra?

Todo lo que nosotros no queremos ser, lo que no queremos admitir en nuestra identidad, forma nuestro polo negativo, nuestra «sombra». Pero el repudio de la mitad de las posibilidades no las hace desaparecer sino que sólo las destierra de la identificación o de la conciencia. El «no» ha quitado de nuestra vista un polo, pero no lo ha eliminado. El polo descartado vive desde ahora en la sombra de nuestra conciencia.

Llamamos sombra (en la acepción que da a la palabra C. G. Jung) a la suma de todas las facetas de la realidad que el individuo no reconoce o no quiere reconocer en sí y que, por consiguiente, descarta.

La sombra es el mayor enemigo del ser humano: la tiene y no sabe que la tiene, ni la conoce. La sombra hace que todos los propósitos y los afanes del ser humano le reporten, en última instancia, lo contrario de lo que él perseguía.

El ser humano proyecta en un mal anónimo que existe en el mundo todas las manifestaciones que salen de su sombra porque tiene miedo de encontrar en sí mismo la verdadera fuente de toda desgracia. Todo lo que el ser humano recEl significado de la enfermedadhaza pasa a su sombra que es la suma de todo lo que él no quiere.

Ahora bien, esta negación, no afrontar y asumir una parte de la realidad no conduce al éxito deseado. Por el contrario, el ser humano va a tener que ocuparse muy especialmente de los aspectos de la realidad que ha rechazado. Esto suele suceder a través de la proyección: cuando uno rechaza en su interior un principio determinado, cada vez que lo encuentre en el mundo exterior desencadenará en él una reacción de angustia y rechazo.

Proyección significa, que con la mitad de todos los principios fabricamos un exterior, porque no los queremos en nuestro interior. Los principios rechazados que ahora aparentemente nos acometen desde el exterior los combatimos en el exterior con el mismo encono con que los habíamos combatido dentro de nosotros. Insistimos en nuestro empeño de borrar del mundo los aspectos que valoramos negativamente…. pero esto es imposible (por la ley de la polaridad), este intento garantiza que nos ocupemos con especial intensidad de la parte de la realidad que rechazamos.

Esto entraña una irónica ley a la que nadie puede sustraerse: lo que más ocupa al ser humano es aquello que rechaza. Y de este modo se acerca al principio rechazado hasta llegar a vivirlo.

Es conveniente no olvidar las dos últimas frases. El rechazo de cualquier principio es la forma más segura de que el sujeto llegue a vivir ese principio. Es la profecía autocumplida. Es resonancia.

A UN SER HUMANO SÓLO PUEDEN MOLESTARLE LOS PRINCIPIOS DEL EXTERIOR QUE NO HA ASUMIDO.

El entorno hace las veces de espejo en el que sólo nos vemos a nosotros mismos y también, desde luego y muy especialmente, a nuestra sombra a la que no podemos ver en nosotros. De la misma manera que de nuestro propio cuerpo no podemos ver más que una parte, pues hay zonas quEl significado de la enfermedade no podemos ver (los ojos, la cara, la espalda, etc.) y para poder hacerlo necesitamos del reflejo de un espejo, también para nuestra mente padecemos una ceguera parcial y sólo podemos reconocer la parte que nos es invisible (la sombra) a través de su proyección y reflejo en el llamado entorno o mundo exterior. El reconocimiento precisa de la polaridad.
El que vive en este mundo y no reconoce que todo lo que ve y lo que siente es él mismo, cae en el engaño y el espejismo. Hay que reconocer que el espejismo resulta increíblemente vívido y real (… muchos dicen, incluso, demostrable), pero también el sueño nos parece auténtico y real, mientras dura. Hay que despertarse para descubrir que el sueño es sueño. Lo mismo cabe decir del gran océano de nuestra existencia.

HAY QUE DESPERTARSE PARA DESCUBRIR EL ESPEJISMO

Nuestra sombra nos angustia. No es de extrañar, está formada exclusivamente por todos los componentes de la realidad que hemos repudiado y rechazado, los que menos queremos asumir. Es la suma de todo lo que estamos firmemente convencidos que tendría que desterrarse del mundo, para que éste fuera santo y bueno. Pero lo que ocurre es todo lo contrario: la sombra contiene todo aquello que falta en el mundo —en nuestro mundo—para que sea santo y bueno. La sombra nos hace enfermar, es decir, nos hace incompletos: para estar completos nos falta todo lo que hay en ella.

La sombra produce la enfermedad, y encararse con ella, cura. Ésta es la clave para la comprensión de la enfermedad y la curación. Un síntoma siempre es una parte de sombra que se ha introducido en la materia.

Por el síntoma se manifiesta aquello que falta al ser humano. Por el síntoma el ser humano experimenta aquello que no ha querido experimentar conscientemente. El síntoma, valiéndose del cuerpo, reintegra la plenitud al ser humano. Es el principio de complementariedad lo que, en última instancia, impide que el ser humano deje de estar sano. Si una persona se niega a asumir conscientemente un principio, este principio se introduce en el cuerpo y se manifiesta en forma de síntoma. Entonces el individuo no tiene más remedio que asumir el principio rechazado.

El síntoma indica lo que le «falta» al paciente, porque es el principio ausente que se hace material y visible en el cuerpo. No es de extrañar que nos gusten tan poco nuestros síntomas, ya que nos obligan a asumir aquellos principios que nosotros repudiamos. Y entonces proseguimos nuestra lucha contra los síntomas, sin aprovechar la oportunidad que se nos brinda de utilizarlos para completarnos. En el síntoma podemos aprender a reconocernos, podemos ver esas partes de nuestra alma que nunca descubriríamos en nosotros, porque que están en la sombra.

Nuestro cuerpo es espejo de nuestra alma

La mayoría de la gente tiene dificultades para hablar de sus problemas más íntimos (suponiendo que los conozca siquiera) de forma franca y espontánea; los síntomas, por el contrario, los explican con todo detalle a la menor ocasión. Desde luego, es imposible descubrir con más detalle la propia personalidad. La enfermedad hace sincera a la gente y descubre implacablemente el fondo del alma que se mantenía escondido. Esta sinceridad (forzosa) es sin duda lo que provoca la simpatía que sentimos hacia el enfermo. La sinceridad lo hace simpático, porque en la enfermedad se es auténtico. La enfermedad deshace todos los sesgos y restituye al ser humano al centro de equilibrio. Entonces, bruscamente, se deshincha el ego, se abandonan las pretensiones de poder, se destruyen muchas ilusiones y se cuestionan formas de vida. La sinceridad posee su propia hermosura, que se refleja en el enfermo.

En resumen: el ser humano, como microcosmos, es réplica del universo y contiene latente en su conciencia la suma de todos los principios del ser.

La trayectoria del individuo a través de la polaridad exige realizar con actos concretos estos principios que existen en él en estado latente, a fin de asumirlos gradualmente. Porque el discernimiento necesita de la polaridad y ésta, a su vez, constantemente impone en el ser humano la obligación de decidir. Cada decisión divide la polaridad en parte aceptada y polo rechazado. La parte aceptada se traduce en la conducta y es asumida conscientemente. El polo rechazado pasa a la sombra y reclama nuestra atención presentándosenos aparentemente procedente del exterior. Una forma frecuente y específica de esta ley general es la enfermedad, por la cual una parte de la sombra se proyecta en el físico y se manifiesta como síntoma. El síntoma nos obliga a asumir conscientemente el principio rechazado y con ello devuelve el equilibrio al ser humano. El síntoma es concreción somática de lo que nos falta en la conciencia. El síntoma, al hacer aflorar elementos reprimidos, hace sinceros a los seres humanos.

Seguimos buscando….

Lorena S.

Fuentes/ Lecturas que os recomiendo y que podéis adquirir a través de los enlaces que os dejo:
Psicogénesis de las enfermedades – Carl Gustav Jung

La enfermedad como camino – Thorwald/Dahlke,Ruediger Dethlefsen

Encuentro Con La Sombra – Carl Gustav Jung y Otros

 

 

El renacer del Águila

Dicen que el Águila es el ave más longeva. Puede llegar a vivir hasta 70 años.

Pero dice un mito, que no todas lo consiguen. A mitad de camino, sus uñas, curvas y frágiles, ya no pueden agarrar a sus presas. Su pico, alargado y puntiagudo, se curva sobre sí y sus alas envejecidas, pesadas y gruesas, ya no le permiten elevar su vuelo.

Entonces, sólo tiene dos opciones: morir o enfrentar un doloroso proceso de renovación.

 El renacer del Aguila

El refugio en la Montaña

Durante éste, volará a lo alto de una montaña, y se refugiará en un nido. Durante un tiempo, ya no volará. Se deshará de su pico golpeándolo y esperará el crecimiento de uno nuevo con el que desprenderá sus viejas y retorcidas garras.

Esperará que vuelvan a crecer, y con sus nuevas uñas, y su nuevo pico, se deshará de sus viejas plumas, y esperará a que renazca su nuevo plumaje. Y entonces, abandonará el nido, y alzará su vuelo, más alto que nunca. Un vuelo de renovación. El vuelo transformado.

Los mitos están cargados de mensajes simbólicos. Sea éste verdadero o no, lo cierto es que estamos rodeados de Águilas que han elegido morir. Sus plumas pesan demasiado, o al menos, eso han creído o prefieren creer. No puedes hacer nada por ellas si ellas no quieren siquiera hacerlo por ellas mismas, y tampoco tienes que quedarte a mirar. Es Su vuelo. Es Tú vuelo.

En cambio, sí puedes mostrar tus inmensas alas nuevas a aquellas que han decidido buscar el refugio en la montaña. A las valientes. A las que han decidido que a pesar del dolor, pasarán en la oscuridad los próximos tiempos, sin saber si quiera a dónde llevará todo aquello, con la certeza, que sea donde sea, será un lugar mejor.

Lo harás porque tú sí lo sabes.

Lorena

VUELVE A LO SALVAJE

Hay lugares en ti
donde miles de diminutas flores brillantes,
se abren cada mañana al sol
en prados tan amplios como el cielo.

Antigua Alquimia secreta a través de tus huesos,
te habla de plumas y piedras y metales preciosos y huellas de mandalas

creadas por las historias que contamos con nuestras vidas.

Vuelve a lo Salvaje

Hasta que tallos verdes broten de tus uñas

Y líquenes envuelvan tus cejas.

Vuelve a lo Salvaje

Hasta que tus raíces se extiendan y se hundan y se retuerzan hacia abajo a través del suelo y la roca.

Vuelve a lo Salvaje

Levántate en tu magnificencia y toma tu lugar entre las constelaciones.

Vuelve a lo Salvaje

La Tierra es su propia medicina.

Se la tuya.

A veces, el caos, el ruido y la prisa del mundo humano me hace añorar el espíritu salvaje de la naturaleza.

Así que cuando puedo, me escapo a dormir debajo de las estrellas en la noche de la montaña, o camino por el bosque, hambrienta de oscuridad real, de soledad desierta, de horizontes perdidos,  por el misterio, la sabiduría, la magia, la libertad y la belleza que ofrece sólo el mundo natural.

Me largo. Me voy a buscar la paz de lo salvaje.

Volver a lo Salvaje es un proceso que se inicia en el interior. Es la búsqueda de la interconexión de toda la vida, que trasciende las nociones fragmentadas de separación entre nosotros- ellos- la humanidad -la naturaleza.

Desiertos, bosques, montañas, valOrly Fayales y océanos – Son arquetipos, lugares dentro de todos nosotros.

En la tranquilidad, la escucha, la apertura, la entrega, la conexión. Siendo y haciendo lo que realmente es importante, podemos tener acceso a estos lugares de forma profunda e intensa, en forma de grandes viajes del alma y permitiendo saltos cuánticos en compasión y valor.

Así podemos recuperar lo salvaje a través de nuestra psique. Podemos llegar a ser flores en el desierto. Entrando plenamente en nuestro poder, dándonos cuenta de nuestro potencial para ser la medicina que necesita el mundo.

Lo que le hacemos al planeta, nos lo hacemos a nosotros mismos, y viceversa.

Es el momento de encontrar el camino de vuelta a lo salvaje, de nuevo a nosotros mismos, y de vuelta a casa.

Este vídeo de Orly Faya, magnífica artista, expresa muy bien esto que digo:

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