Con·Ciencia y Energía

Aunque los caminos de la búsqueda son numerosos, la búsqueda es siempre la misma ~ Rumi

Categoría: Mis Satoris (página 1 de 4)

Fuego

Se están cayendo todas las pieles, las máscaras y las fachadas. Desnuda de todo. Rendida al proceso. Y sin contención, el fuego se expande y lo incendia todo. Dejando el terreno arrasado, asolado. Purificado.

La Tierra negra, abocada a regenerarse, se reconfigura. Yerma, buscando nueva vida, porque no sabe de otra cosa la Tierra, que no sea de Vida. Cobijando la Semilla, en su oscuridad.

Oscuridad, el lugar donde germinan las semillas.

Así, la Tierra abraza su creación, impregnando de sí esa Vida. Ha sido así por siempre. Y en El Principio, también. Por eso la sentimos en nuestras células. Palpitando. La Gran Madre. Dadora de Todo.

Y cuando el Ser esté listo, lo parirá sacándolo de su profundidad, orgullosa, mostrando todo su explendor.

Se expande el fuego y me expando yo…

Lorena

Dejarse ir

En cada momento podemos elegir, desde nuestro amor propio, dejar de lado cualquier cosa que no nos esté sirviendo. Que no nos esté ayudando. Soltar.Incluso si es sólo por unos momentos.

A veces en el proceso de despertar, esto se convierte en una necesidad absoluta y es una de las áreas donde el ego se resiste más. Pero la realidad es que podemos hacerlo.  Momento a momento podemos dejar ir el miedo, la resistencia, la duda, el juicio, la ira, la distorsión.

El pasado, las estrategias agotadas y viejas. Las versiones obsoletas de nosotros mismos.

Podemos dejar de lado los patrones arcaicos de pensamiento que siguen definiendo quienes  creíamos que éramos. Dejamos ir. Nos reactualizamos. Avanzamos.

A veces, nos desprendemos de grandes bloques de experiencia y avanzamos 100 pasos, sólo para parecer  que hemos retrocedido 400. Así soltamos las ideas preconcebidas de nuestra mente, que nos dice que nuestro proceso debe ser lineal.  Dejamos de lado los “debería”, los “tengo que” . Nos desintegramos y volvemos hacia delante de nuevo.

Dejarse ir en lo nuevo es otra cara del proceso.  Podemos optar por dejarnos  ir a nuevas versiones de nosotros mismos, nuevas versiones de la realidad y nuevas versiones de las personas que nos rodean.

Podemos dejarnos irConciencia y energia en la expansión, en la respiración profunda, en la sensación, en el impulso que nos guía.

Dejarnos  ir hacia nuevos conocimientos y comportamientos. Hacia una manera más sinérgica de Ser.

Dejarnos ir hacia lo desconocido. Dejarnos ir y relajarnos, a menudo, es lo único que vamos a poder hacer.

Abandonarnos. Rendirnos. Tal cual. Permitirnos, en presencia y en una conciencia mucho más amplia.

Dejarnos ir a tientas, a través, en vez de forzar o tratar de entender todo esto. Dejarnos ir en esta nueva actualización, tras actualización, tras actualización. Soltar la cuerda. Soltar la mano. Dejarnos ir en la incertidumbre, en el caos

Dejarnos ir en nuevas y mejores formas de utilizar nuestros sentidos. En los cambios de nuestro cuerpo mientras se adapta a las nuevas versiones de nosotros mismos.

Dejarnos ir en el amor propio, que empieza a sentirse tan bien. De hecho, hay mucho de esto en abandonarse al proceso. Y, cuando todo se vuelva absolutamente agotador, abandonémonos en el auto-cuidado, en el sueño, porque a veces, aquí es donde más dejamos ir…. Y confiar. Confiar. Que es por ahí. Siempre es por ahí.

Estás justo donde tienes que estar.

Lorena

El renacer del Águila

Dicen que el Águila es el ave más longeva. Puede llegar a vivir hasta 70 años.

Pero dice un mito, que no todas lo consiguen. A mitad de camino, sus uñas, curvas y frágiles, ya no pueden agarrar a sus presas. Su pico, alargado y puntiagudo, se curva sobre sí y sus alas envejecidas, pesadas y gruesas, ya no le permiten elevar su vuelo.

Entonces, sólo tiene dos opciones: morir o enfrentar un doloroso proceso de renovación.

 El renacer del Aguila

El refugio en la Montaña

Durante éste, volará a lo alto de una montaña, y se refugiará en un nido. Durante un tiempo, ya no volará. Se deshará de su pico golpeándolo y esperará el crecimiento de uno nuevo con el que desprenderá sus viejas y retorcidas garras.

Esperará que vuelvan a crecer, y con sus nuevas uñas, y su nuevo pico, se deshará de sus viejas plumas, y esperará a que renazca su nuevo plumaje. Y entonces, abandonará el nido, y alzará su vuelo, más alto que nunca. Un vuelo de renovación. El vuelo transformado.

Los mitos están cargados de mensajes simbólicos. Sea éste verdadero o no, lo cierto es que estamos rodeados de Águilas que han elegido morir. Sus plumas pesan demasiado, o al menos, eso han creído o prefieren creer. No puedes hacer nada por ellas si ellas no quieren siquiera hacerlo por ellas mismas, y tampoco tienes que quedarte a mirar. Es Su vuelo. Es Tú vuelo.

En cambio, sí puedes mostrar tus inmensas alas nuevas a aquellas que han decidido buscar el refugio en la montaña. A las valientes. A las que han decidido que a pesar del dolor, pasarán en la oscuridad los próximos tiempos, sin saber si quiera a dónde llevará todo aquello, con la certeza, que sea donde sea, será un lugar mejor.

Lo harás porque tú sí lo sabes.

Lorena

VUELVE A LO SALVAJE

Hay lugares en ti
donde miles de diminutas flores brillantes,
se abren cada mañana al sol
en prados tan amplios como el cielo.

Antigua Alquimia secreta a través de tus huesos,
te habla de plumas y piedras y metales preciosos y huellas de mandalas

creadas por las historias que contamos con nuestras vidas.

Vuelve a lo Salvaje

Hasta que tallos verdes broten de tus uñas

Y líquenes envuelvan tus cejas.

Vuelve a lo Salvaje

Hasta que tus raíces se extiendan y se hundan y se retuerzan hacia abajo a través del suelo y la roca.

Vuelve a lo Salvaje

Levántate en tu magnificencia y toma tu lugar entre las constelaciones.

Vuelve a lo Salvaje

La Tierra es su propia medicina.

Se la tuya.

A veces, el caos, el ruido y la prisa del mundo humano me hace añorar el espíritu salvaje de la naturaleza.

Así que cuando puedo, me escapo a dormir debajo de las estrellas en la noche de la montaña, o camino por el bosque, hambrienta de oscuridad real, de soledad desierta, de horizontes perdidos,  por el misterio, la sabiduría, la magia, la libertad y la belleza que ofrece sólo el mundo natural.

Me largo. Me voy a buscar la paz de lo salvaje.

Volver a lo Salvaje es un proceso que se inicia en el interior. Es la búsqueda de la interconexión de toda la vida, que trasciende las nociones fragmentadas de separación entre nosotros- ellos- la humanidad -la naturaleza.

Desiertos, bosques, montañas, valOrly Fayales y océanos – Son arquetipos, lugares dentro de todos nosotros.

En la tranquilidad, la escucha, la apertura, la entrega, la conexión. Siendo y haciendo lo que realmente es importante, podemos tener acceso a estos lugares de forma profunda e intensa, en forma de grandes viajes del alma y permitiendo saltos cuánticos en compasión y valor.

Así podemos recuperar lo salvaje a través de nuestra psique. Podemos llegar a ser flores en el desierto. Entrando plenamente en nuestro poder, dándonos cuenta de nuestro potencial para ser la medicina que necesita el mundo.

Lo que le hacemos al planeta, nos lo hacemos a nosotros mismos, y viceversa.

Es el momento de encontrar el camino de vuelta a lo salvaje, de nuevo a nosotros mismos, y de vuelta a casa.

Este vídeo de Orly Faya, magnífica artista, expresa muy bien esto que digo:

La promesa

energizate.netHabía una vez una niña. Su cuerpo era pequeño, pero tenía unos enormes ojos llenos de asombro.

Siempre se sintió de muy lejos, de más allá, de cualquier otra galaxia menos de aquí. Tenía la sensación de haber aterrizado por error en el lugar equivocado. Como si no hubiera introducido correctamente las coordenadas en su DeLorean, y al bajarse, se encontrara en medio de una batalla campal, sin posibilidad de retorno, al menos por el momento.
Sin tiempo que perder, tuvo que ponerse a cubierta. Se buscó una trinchera, y se fabricó un súpertraje- súperprotector. En realidad, se hizo varios, y se los iba cambiando.

Pasaba el tiempo entre la trinchera y la batalla. Cuando estaba dentro, se daba cuenta de que se perdía muchas cosas de fuera pero cuando salía, terminaba llena de magulladuras y rebozada en barro. Y con unos pelos!!!
Aquí están todos locos! – Se decía a menudo. No terminaba de entender nada de lo que allí ocurría. Por más que lo intentaba, no comprendía ni el idioma. Es que todo le parecía contradictorio.

Allí, las personas que más se querían, eran las que más se dañaban. Arrasaban con todo. Con cosas sagradas, como bosques y animales. Habían fabricado tecnología para viajar al espacio, pero eran incapaces de acabar con el hambre, la enfermedad, la ignorancia, la inconsciencia.
Unos se protegían de otros. Hombres de mujeres. Mujeres de hombres. Hombres de hombres. Todos de todos! Y de todo! Estaban aterrados, heridos, tremendamente confundidos.Dormidos.

Un apocalipsis Zombie era aquello. Cuántas veces en su pequeña trinchera pidió despertar, segura de que aquello no era más que un sueño. Bueno…una pesadilla en realidad. Muchas veces se maravillaba de cosas absolutamente fascinantes que ocurrían, pero eran pocos días de Sol y mucha niebla. Niebla…niebla… ella también se encontraba en esa niebla. Entre aquí y allí.

Se había sentido muy sola. Y llegó a pensar que lo estaba, a pesar de que había llegado a hacer buenas migas con muchos habitantes de ese lugar.
Pero un día, un día de esos que se había quedado en la trinchera, otro de esos días que suplicaba despertar….empezó a escuchar una vocecita…. Un susurro cálido, sereno, amigable y dulce.
Estoy aquí!!- Sorprendida, miró hacia todos lados, pero era incapaz de averiguar de dónde procedía esa voz.

-Aquí!!!!-

La sentía muy cerca, casi encima… pero nada! No había nadie.

– Cierra los ojos!!!!!- dijo la voz. Y los cerró. De nuevo, volvió a escucharla:

– Estoy aquí….aquí!!! ¿Puedes encontrarme ahora?-

La sentía en su pecho!!!!!!!!! En el centro del pecho!

selflovefeatAl principio pensó que se le había quedado atascado un guisante transgénico con capacidades comunicativas! Qué susto!!!!
Pero no le gustaban los guisantes. De hecho, no había comido guisantes en los últimos no se cuántos años. Así que eso no era… Estaba asustada. Se estaría volviendo loca del todo como ese mundo en el que se encontraba?. Le habrían implantado un microchip?

Se quedó callada, por si aquella cosa tenía algo más que decirle…y lo hizo.

Le dijo que era ella misma. Que todas las veces que se había sentido perdida, en realidad, se estaba encontrando, y que ella, que también era ella, le estaba hablando!. Le hablaba todo el rato, pero no se enteraba, porque el sonido de las lágrimas gigantes rebotando en el suelo, no le dejaban.

También se había intentado comunicar muchas otras veces. Cuando le habían roto el corazón, para decirle que confiara, que confiara….. Cuando se sentía insegura, cuando tenía miedo, pero también cuando se moría de risa, que en realidad, eran muchas veces, y las carcajadas de las dos se fundían en una, y por eso se reía tan fuerte. O cuando sentía inmensa ternura, o compasión. Ella, que también era ella, le decía que en esos momentos, eran sólo una.

UAAAAAlaaaaaaaaa!!! No estaba sola!! Estaba Ella!! Que era ella..

heartAl parecer…Ella, era maga y tenía todas las respuestas, algo así como un oráculo-brújula GPS todo en uno, pero que muchas veces, en realidad, ella no había querido saber la respuesta correcta…y entonces no le decía nada…para dejar que lo averiguara, aún sabiendo que se estaba equivocando.

Le dijo que fueron todas esas veces que le dolía la barriga. Sí…ella, cuando experimentaba algo que en el fondo sabía que no le estaba haciendo crecer, cuando consentía que no la tuvieran en cuenta…o más bien cuando ella misma no se estaba teniendo en cuenta….le dolía la barriga. Sabía que se estaba enredando…pero no podía evitarlo.
La niña estaba encantada con haberse encontrado a Ella, que era ella. Cada día ella descubría más cosas de Ella. Cosas inimaginables. Unos tesoros que habían estado guardados. Y su voz, que al principio le parecía un susurro, se escuchaba alto y claro ahora:

Este sendero te lleva a un lugar mágico….. Este camino te lleva a un lugar oscuro por el que deberás transitar….Este otro te enseñará esto…este, querida…no va a ninguna parte, creeme Ahora vamos a subir por aquí….ahora vamos a bajar por allá. Era maravilloso. Ya no sólo no estaba sóla, ahora tampoco tenía miedo, porque se encontrara donde se encontrara, siempre estaba Ella con alguna indicación, sosteniendo, acompañando.

Un día, Ella (que era ella), le contó su secreto mejor guardado:

-Hay un Camino del que no te he hablado. Escucha bien niña. Es el Camino de regreso.-

Lo sabía!!!!!!!!!!!!!!!!!! Siempre lo había sabido!!! Tenía que existir alguna forma de arreglar el DeLorean!!!

-También conozco todas las respuestas. Comprendo lo incomprensible y descifro todos los enigmas. Ah! Y puedo acabar con tu dolor de barriga.

Te diré cuándo tienes que volar de algunos lugares, abrir tus alas, y escapar….soltar algunas manos….o abrazar algunos corazones.

Sabrás dónde…cómo, y quién. Te lo contaré todo, pero antes, quiero que me hagas una promesa. Prométeme que no volverás a acallar mi voz.

Prométeme que cuando te pierdas, cerrarás los ojos y me buscarás. Una y otra vez. Una y otra vez.-

ella, que era Ella, prometió. Prometió que nunca más ahogaría su voz. La escucharía todas las veces y seguiría todas las indicaciones.

Ella, que era ella, confió en su promesa, y sintió, que verdaderamente, esta vez, lo conseguiría.

sin FIN ∞

Aquí….ahora

Ya está. Me planto. Me quedo aquí. No hay mejor lugar.

Hace unos días estaba en plena selva de Borneo. Estábamos haciendo un trekking, y yo iba a la cola de la fila, rezagada. Me parecía que iban demasiado rápido, no dejaban de hablar entre ellos, yo me estaba perdiendo cada instante por seguir su ritmo, y estaba distraída por intentar integrarme en la conversación. De pronto paré y esperé a que se alejaran.

Borneo2015 Energizate.net

Cuando dejé de verlos y de oírlos, sola, miré hacia arriba, y en círculo. Árboles inmensos me rodeaban, plantas de hojas infinitas, lianas, sonidos de aves y otros animales. Naturaleza desmedida apabullante. No había un sólo hueco sin ocupar. Todo estaba entretejido como en un inmenso abrazo. Ni siquiera podía ver el cielo. El esplendor de todo aquello abrumaba.

No estaba sola. Podía percibir todo tipo de energías con una fuerza que mareaba, difícil de sostener.

Cerré los ojos, y empecé a contar, a ver cuántos sonidos distintos era capaz de identificar. Cuando llevaba unos 12 o 13, el sonido se intensificó en un estruendo, y todas las notas se unieron en una sola, que era como un pitido, una vibración chirriante y aguda.

Me recordó a cómo los chamanes inducen un trance tocando los tambores y se refieren al sonido del tambor como al latido de la tierra.  Aquel podría ser sin duda  el latido de la Tierra. Sentí que me iba a estallar la cabeza y los oidos y cuando pensaba que no lo aguantaba más, desaparecí.

No es que me desintegrara, es que dejé de estar en mí. No sé cuánto tiempo pasó, pero dejé de sentir mi cuerpo. No estaba en él, me había desvinculado. Estaba unida a todo aquello, como flotando en ello. Podía sentir cómo todo estaba conectado con todo y conmigo. Era una red densa, con una fuerza de atracción que te absorbía hacia dentro de algo, como hacia ese algo mismo, lo sentí como caer hacia dentro de aquello, integrarme en la mónada, entregarme al momento.  Estaba sostenida. Estaba ahí, estando de Estar. Disuelta.

Sentí vértigoenergizate.net. El mismo que he sentido antes cuando en alguna experiencia siento que me voy a desintegrar, a dejar de existir.

Aprovechando el miedo, volvió el ego, aferrándose con uñas a este cuerpo, trayéndome de vuelta. Y como en la frenada de llegada en una montaña rusa, sentí un zarandeo y lágrimas de emoción me resbalaban por la cara.

Me envolvió la tristeza. Esa que conozco tan bien.El anhelo de aquello. La unidad. La libertad del no cuerpo.El otro lado.

Volví a recordar dónde estaba, aquí, en la experiencia de la materia. No quería. Una vez más volví a convencerme, a abrazarme. Me volví a contar el mismo cuento de siempre, es por algo grande, es un viaje maravilloso, es tu viaje hacia ti. Es tu encuentro.

Hay días que me cuesta mucho creérmelo. Pero hoy, alguien a quien adoro, me ha contado una historia maravillosa. Una historia de magia. De magia bonita. De cómo de pronto la vida te hace un regalo, así, de un día para otro, y tú, que estás justo “ahí”, lo tomas. Y te das cuenta, que en realidad, no hay azar. Que todo está asombrosamente entrelazado.

Que somos todos esos sonidos de la selva, que en un momento se unen en una sola nota y algo implosiona y nace y se crea. Como campos gravitatorios demasiado fuertes cerca de un agujero negro creando Universos. Un impulso violento que te empuja a la experiencia de la vida.

Últimamente, no hago más que sentir esos impulsos violentos de Vida. Una fuerza que me arrastra hacia algo, con el corazón latiendo desbocado, eufórico, despierto. Como si de pronto hubiera descubierto las maravillas de existir y después de haber estado dormido por eones, quisiera recuperar todo el tiempo pasado. Como un ciego que recupera la visión. Como un sordo que escucha música por vez primera. Si tuviera cara y gesto, sería una niña la mañana de Reyes delante de sus regalos. Un alpinista habiendo coronado una cumbre. O una tarde de primavera y de brisa en la cara. Amanecer. Una mirada al mar inmenso e hipnótico.

Momentos. Instantes.

El corazón es un refugio sin refugio, y no voy a salir corriendo.

Ya está. Me planto. He llegado. Me quedo aquí. No hay mejor lugar.

Lorena

Antiguas entradas